Vengo naciendo

Vengo naciendo

1999

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TEMAS DEL DISCO

1 – El amor de mi vida (Pablo Milanés)

Te negaré tres veces
antes de que llegue el alba.
Me fundiré en la noche
donde me aguarda la nada.
Me perderé en la angustia
de buscarme y no encontrarme.
Te encontraré en la luz
que se me esconde tras el alma.

Desandaré caminos
sin salidas como muros.
Recorreré los cuerpos
desolados sin futuro.
Destruiré los mitos
que he formado
uno a uno
y pensaré en tu amor
este amor nuestro
vivo y puro.

Te veo sonreír
sin lamentarte de una herida.
Cuando me vi partir pensé
que no tendrías vida.
Qué gloria te tocó,
qué ángel te amó
que has renacido.
Qué milagro se dio
cuando el amor
volvía a tu nido.

Qué puedo hacer,
quiero saber
que me atormenta en mi interior.
Si es el dolor
que empieza a ser
miedo a perder
lo que se amó.

Será que eres
el amor de mi vida…

2 – Mírame bien (Pablo Milanés)

Mírame bien, no creo ser el hombre
que a cualquier dama asombre
y es que mi mejor tiempo pasó.
Te miro bien, provocas que me asombre
gustas a cualquier hombre,
tu vida comenzó.

Cuando camino junto a ti
llevo una prisa
que mueve a risa y mueve a trágico dolor.
No quiero más que siga esta mentira:
tú naciendo a la vida
y a mí que se me va.

¿Qué quieres tú? Tener una experiencia,
porque tu muchacho no piensa
y sales a buscar,
algo más que no sea esa gran savia vital
que entorpece la idea
y que no te deja soñar.

¿Qué quiero yo? Demostrar que no es cierto,
que todo tuvo su momento,
que siempre hay que llenar
cada fase que llega, pues después se va a buscar
y el ocaso te ciega
y él no suele perdonar.

No busques más, no fuerces tu destino,
un día en el camino
tu verdadero amor hallarás.
Yo volveré a esa paz deseada
aunque no quiera nada
y allí, recordaré.

(1982)

3 – A mi lado (Pablo Milanés)

Acuéstate a mi lado en esta noche
en que la soledad ya nos hermana.
Acuéstate a mi lado en esta noche
para poder amanecer mañana.

No me entregues amor
si no lo sientes.
No me entregues
un cuerpo enajenado.
Entrega el corazón
por una noche,
tu calor, tu silencio, tu mirada.

No demores que el frío va calando
la pena que nos llega con el viento.
Huyamos de la calle que nos mata
como dos marginados de estos tiempos.

Yo no te ofreceré nuevos placeres
ni siquiera monedas que convencen.
Te ofrezco acompañar la madrugada
que yo creo que sientes y que siento.

Cuando al fin amanezca
y otros días, vengan a dar
la luz de un nuevo aliento
esta noche será cual sentimiento
que no he vuelto a sentir
en esta vida.

4 – Vengo naciendo (Pablo Milanés)

Vengo naciendo así
a un universo
que me transforma,
que me ilumina
y cristaliza
lo que siempre yo sentí.

Acabo de tener
revelaciones, que me hacen joven
hasta la muerte,
ya para siempre agradeceré
vivir.

No tengo que temer,
nuevos fracasos
siempre habrá un espacio
para recomenzar.

Si tuviera que dar
un nuevo abrazo
abriría mis brazos
no lo dejo marchar.

Vengo naciendo así
a un universo
que me transforma
que me ilumina
y glorifica lo que nunca decidí.

5 – Amor (Pablo Milanés)

No te pido que te cuides
esa delgadez extrema,
sólo pido que me mires
con esa mirada buena.

Tus ojos no son luceros
que alumbran la madrugada
pero si me miran siento
que me tocas con tus manos.

Tus manos no son hermosas
no veo estilo en tus dedos
pero qué humanos reposan
si se enroscan en tu pelo.

Tu pelo ya sin color
sin ese brillo supremo
cuida y resguarda con celo
lo que cubre con amor.

Tu cerebro porque piensas
porque es tu clave y motor
va generando la fuerza
que me hace humano y mejor.

Cuerpo, manos, ojos, pelo,
carne y hueso inanimados
que cobran vida
y por eso quiero vivir a tu lado.

(1975)

6 – La felicidad (Pablo Milanés)

Te he visto pasando del brazo de un hombre,
que con su mirada te envuelve en amor,
te he visto sonriendo mostrando tus ojos,
sin sombras, sin dudas, sin guardar rencor,
al tiempo en que al sólo pronunciar mi nombre
con cierta ternura te ahogaba en dolor.

Me vi caminando guardando distancias,
que sólo mostraba la complicidad
de besos furtivos, de manos con ansias,
de darte un abrazo y gritar mi verdad,
de grandes olvidos, de encuentros,
de instantes, de amores
y un poco tu infelicidad.

Qué dulces mentiras, qué grandes verdades,
qué nos inventamos para perdurar,
qué filosofía, qué honor, qué ironía,
que nadie se hiera, que todo se cuide,
si sólo mi cuerpo se va a desgarrar.

Te he visto pasando del brazo de un hombre,
que de cierto modo podría ser yo,
te he visto sonriendo mostrando tus ojos,
mientras te despeina y te envuelve en amor,
al tiempo en que sólo pronunciar tu nombre
con cierta ternura me ahoga en dolor.

(1987)

7 – Cada vuelta que se logra (Pablo Milanés)

Cada vuelta que se logra
cada vez que se termina
una lágrima germina
presagiando un breve adiós
siete vueltas al reloj
doblas tres veces la esquina
y una suerte que camina
para bien o para mal
contigo se va a encontrar.

No desdeñes lo que tengas
ábrete al sol de la vida
despierta tu piel dormida
dale todo lo que tengas
que cada paso te enseña
para bien o para mal
que el amor se va a buscar
y está en todo lo que sientas
contigo se va a encontrar.

Sola, joven, aguerrida
mujer que quiere imponer
su hermosa forma de ser,
al son de una nueva vida
no se ha de mover tranquila
en este mundo de hombres
se hace lo que corresponde
para bien o para mal
el amor lo va a encontrar.

8 – Yolanda (Pablo Milanés)

Esto no puede ser no más que una canción;
quisiera fuera una declaración de amor,
romántica, sin reparar en formas tales
que pongan freno a lo que siento ahora a raudales.
Te amo,
te amo,
eternamente, te amo.

Si me faltaras, no voy a morirme;
si he de morir, quiero que sea contigo.
Mi soledad se siente acompañada,
por eso a veces sé que necesito
tu mano,
tu mano,
eternamente, tu mano.

Cuando te vi sabía que era cierto
este temor de hallarme descubierto.
Tú me desnudas con siete razones,
me abres el pecho siempre que me colmas
de amores,
de amores,
eternamente, de amores.

Si alguna vez me siento derrotado,
renuncio a ver el sol cada mañana;
rezando el credo que me has enseñado,
miro tu cara y digo en la ventana:
Yolanda,
Yolanda,
eternamente, Yolanda.

(1970)

9 – El primer amor (Pablo Milanés)

Lo que sentí, fue como un rayo en mi interior,
que me sorprende el corazón,
todo se rompe, todo estalla,
y algo acaba de morir.

Para sentir otra manera de ser feliz,
otra de manera de sufrir,
otra manera de vivir
lo que hasta ayer era reír.

Qué pasara, adónde irán mis juegos a parar
y mi inocencia a terminar,
qué nuevo amor será,
qué tal si me querrá,
qué voy a hacer si dice no,
ya yo no mando al corazón,
qué confusión, qué dicha, qué dolor.

Siento al mirar que todo acaba de cambiar,
y veo las cosas para amar,
adiós infancia, ojalá que te recuerde
en mi vejez, con amor.

10 – La novia que nunca tuve (Pablo Milanés)

La gloria como una nube
desaparece si miras otra vez
la fama va envileciendo
ese pedazo intacto que queda de ti
y ni siquiera el poder será
capaz de neutralizar
lo que se puede encontrar
bajo una risa feliz
y un sentimiento espiritual
que te aguardan para hacerte
bueno hasta el final.

Las cosas que nunca tuve
son tan sencillas
como irlas a buscar…

Tuve un árbol pero se secó
tuve un niño y entre mis manos creció
tuve un libro pero envejeció
el tiempo se llevó
toda la inocencia que al nacer les dio.

Las cosas que nunca tuve
son tan sencillas
como irlas a buscar…

Por eso cuando te miro
ya sin ninguna duda
creo adivinar
que estoy a un paso de la verdad
cuando presiento que sé
lo que se puede encontrar
bajo esa risa feliz y un sentimiento espiritual
que me aguardan para hacerme bueno hasta el final.

La novia que nunca tuve,
el primer amor
que siempre soñé…

11 – Yo no te pido (Pablo Milanés)

Yo no te pido que me bajes
una estrella azul
sólo te pido que mi espacio
llenes con tu luz.

Yo no te pido que me firmes
diez papeles grises para amar
sólo te pido que tu quieras
las palomas que suelo mirar.

De lo pasado no lo voy a negar,
el futuro algún día llegará
y del presente
que me importa la gente
si es que siempre van a hablar.

Sigue llenando este minuto
de razones para respirar
no me complazcas, no te niegues
no hables por hablar.

Yo no te pido que me bajes
una estrella azul
sólo te pido que mi espacio
llenes con tu luz.

12 – Para vivir (Pablo Milanés)

Muchas veces te dije que antes de hacerlo
había que pensarlo muy bien,
Que a esta unión de nosotros
le hacia falta carne y deseo también,

Que no bastaba que me entendieras
y que murieras por mí,
Que no bastaba que en mi fracaso
yo me refugiara en ti,

Y ahora ya ves lo que pasó
al fin nació, al pasar de los años,
el tremendo cansancio que provoco ya en ti,
Y aunque es penoso lo tienes que decir.

Por mi parte esperaba
que un día el tiempo se hiciera cargo del fin,
si así no hubiera sido
yo habría seguido jugando a hacerte feliz,

Y aunque el llanto es amargo piensa en los años
que tienes para vivir,
que mi dolor no es menos y lo peor
es que ya no puedo sentir,

Y ahora tratar de conquistar
con vano afán ese tiempo perdido
que nos deja vencidos sin poder conocer
eso que llaman amor para vivir.
Para vivir…

(1967)

13 – Fuego en la piel (Pablo Milanés)

Fuego en la piel,
manantial de agua y miel,
¿cuál fue el viento que te hizo nacer
y te puso en la tierra haciéndote bella y mujer?
Libre caminas,
no hay razón que te impida
que impongas tu modo de hacer
librando batallas creciendo al rumor de otra ley.

Ellos te ven como un raro animal del placer;
ellas te ven como la que un día quisieron ser.
Paloma herida,
mi rosa sin espinas,
sentimiento que nada cambió,
hasta el día final buscarás lo que nunca llegó:
amor.

14 – El amor de mi vida (Pablo Milanés) *Versión televisiva

Te negaré tres veces
antes de que llegue el alba.
Me fundiré en la noche
donde me aguarda la nada.
Me perderé en la angustia
de buscarme y no encontrarme.
Te encontraré en la luz
que se me esconde tras el alma.

Desandaré caminos
sin salidas como muros.
Recorreré los cuerpos
desolados sin futuro.
Destruiré los mitos
que he formado
uno a uno
y pensaré en tu amor
este amor nuestro
vivo y puro.

Te veo sonreír
sin lamentarte de una herida.
Cuando me vi partir pensé
que no tendrías vida.
Qué gloria te tocó,
qué ángel te amó
que has renacido.
Qué milagro se dio
cuando el amor
volvía a tu nido.

Qué puedo hacer,
quiero saber
que me atormenta en mi interior.
Si es el dolor
que empieza a ser
miedo a perder
lo que se amó.

Será que eres
el amor de mi vida…