Pablo querido

Pablo querido

2002

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TEMAS DEL DISCO

1 – Introducción de Gabriel García Márquez

Este disco es una casa sin puertas ni ventanas que Pablito Milanés lleva consigo a cualquier lugar en que se encuentre, solo para que sus amigos del mundo entero se reúnan a cantar; es una casa ambulante abierta a los amigos del mundo entero y de lenguas diversas, en las que solo se habla una lengua común, la música.

He tenido el privilegio de asistir durante años a la evolución de este milagro y hoy sé que no hay felicidad más pura que la felicidad de cantar.

En la casa de Pablito era imposible caminar por entre baterías atravesadas en la sala y saxofones sentados en las sillas. En cada cuarto un grupo cantaba lo suyo, en su onda, en su lengua y en la casa entera se terminaba por no haber más espacio que para la música.

Creo que así surgió la idea maravillosa de convertir esa realidad en esta experiencia masiva de un disco en el que todos cantan para todos o solo para sí mismos, cada quien en su idioma o en el del cuarto vecino en una tentativa feliz de derrotar por fin con el poder sin límites de la música, el disparate bíblico de la torre de Babel.

2 – Proposiciones (Pablo Milanés) *Con Juan Formell y los Van Van

Propongo disfrutar esta jornada
inquientando tu gusto en dos sentidos
una palma que bate en tus oídos
y un cocodrilo verde en tu mirada.

Propongo que tu voz enamorada
se lance por caminos y veredas
anunciando; llegó la primavera
hagan suyo el crisol de esta morada.

Propongo compartir lo que es mi empeño
y el empeño de muchos que se afanan
propongo, en fin tu entrega apasionada
cual si fuera a cumplir mi último sueño.

3 – Ámame como soy (Pablo Milanés) *Con Gal Costa

Ámame como soy, tómame sin temor
tócame con amor, que voy a perder la calma.
Bésame sin rencor, trátame con dulzor
mírame por favor que quiero llegar a tu alma.

Amar es un laberinto que nunca había conocido
desde que yo di contigo quiero romper ese mito.
Quiero salir de tu mano venciendo todos los ritos
quiero gritar que te amo y que todos oigan mi grito.

Ámame como soy, tómame sin temor
tócame con amor, que voy a perder la calma.
Bésame sin rencor, trátame con dulzor
mírame por favor que quiero llegar a tu alma.

Lo bello es lo que ha nacido del más puro sentimiento
lo bello lo llevo dentro, lo bello nace conmigo.
Yo quiero sientas conmigo tan bello como yo siento
juntar esos sentimientos y hacer más bello el camino.

4 – Sábado corto (Pablo Milanés) *Con Fito Páez

Sábado al fin, terminé de estudiar
te propongo un hermoso plan
que no deje sin repasar las canciones
el baile, comer algo en la calle
y después por supuesto amar.

Silvio en concierto u otro que se parezca
está bien para comenzar
sus canciones me hacen pensar
y si alguna le pido y ella canta conmigo
qué amor nos envolverá.

Sacrifiqué la canción del final
con la idea de conseguir
que ella al salir disfrutara un lugar
y una pizza para seguir.

Luego al bailar en la fiesta frugal
toda el agua la consumí
más que final prometía el vibrar
de su cuerpo pegado a mí.

Y comenzó nuestro peregrinar
procurando cada estación
que creciera nuestra intención,
ni el mal gusto, las colas, las próximas horas
pudieron con nuestro amor.

Casi de día nos llenó de alegría
el frescor del amanecer
su sonrisa fue un renacer
y otro sábado habrá
y otra suerte quizás
pero nunca dejes de amar, jamás.

(1986)

5 – La novia que nunca tuve (Pablo Milanés) *Con Ricardo Arjona

La gloria como una nube
desaparece si miras otra vez
la fama va envileciendo
ese pedazo intacto que queda de ti
y ni siquiera el poder será
capaz de neutralizar
lo que se puede encontrar
bajo una risa feliz
y un sentimiento espiritual
que te aguardan para hacerte
bueno hasta el final.

Las cosas que nunca tuve
son tan sencillas
como irlas a buscar…

Tuve un árbol pero se secó
tuve un niño y entre mis manos creció
tuve un libro pero envejeció
el tiempo se llevó
toda la inocencia que al nacer les dio.

Las cosas que nunca tuve
son tan sencillas
como irlas a buscar…

Por eso cuando te miro
ya sin ninguna duda
creo adivinar
que estoy a un paso de la verdad
cuando presiento que sé
lo que se puede encontrar
bajo esa risa feliz y un sentimiento espiritual
que me aguardan para hacerme bueno hasta el final.

La novia que nunca tuve,
el primer amor
que siempre soñé…

6 – La soledad (Pablo Milanés) *Con Milton Nascimento

La soledad
es un pájaro grande multicolor
que ya no tiene alas para volar
y cada nuevo intento da más
dolor.

La soledad
anida en la garganta para esperar
el grito que se arranca con su
cantar cuando llega el silencio
del desamor.

La soledad
a veces tiene ganas de acompañar
el rostro que recuerda mal
aquel amor que nunca fue para
soñar.

La soledad
inventa la más bella aparición
remueve los rincones del corazón
para quedarse sola la soledad…
con su niñez
su mocedad
con su vejez
para llorar
para morir
en soledad…

7 – Yolanda (Pablo Milanés) *Con Illapu

Esto no puede ser no más que una canción;
quisiera fuera una declaración de amor,
romántica, sin reparar en formas tales
que pongan freno a lo que siento ahora a raudales.
Te amo,
te amo,
eternamente, te amo.

Si me faltaras, no voy a morirme;
si he de morir, quiero que sea contigo.
Mi soledad se siente acompañada,
por eso a veces sé que necesito
tu mano,
tu mano,
eternamente, tu mano.

Cuando te vi sabía que era cierto
este temor de hallarme descubierto.
Tú me desnudas con siete razones,
me abres el pecho siempre que me colmas
de amores,
de amores,
eternamente, de amores.

Si alguna vez me siento derrotado,
renuncio a ver el sol cada mañana;
rezando el credo que me has enseñado,
miro tu cara y digo en la ventana:
Yolanda,
Yolanda,
eternamente, Yolanda.

(1970)

8 – El primer amor (Pablo Milanés) *Con Tania Libertad

Lo que sentí, fue como un rayo en mi interior,
que me sorprende el corazón,
todo se rompe, todo estalla,
y algo acaba de morir.

Para sentir otra manera de ser feliz,
otra de manera de sufrir,
otra manera de vivir
lo que hasta ayer era reír.

Qué pasara, adónde irán mis juegos a parar
y mi inocencia a terminar,
qué nuevo amor será,
qué tal si me querrá,
qué voy a hacer si dice no,
ya yo no mando al corazón,
qué confusión, qué dicha, qué dolor.

Siento al mirar que todo acaba de cambiar,
y veo las cosas para amar,
adiós infancia, ojalá que te recuerde
en mi vejez, con amor.

9 – Son para un festival (Pablo Milanés) *Con Soledad Bravo

Uno pasa la vida buscando un ser
que lo llene de amor y cure la herida
del vacío que dejó la causa perdida
en brazos de amores, que jamás llegaron a ser.
Va buscando qué hacer con la fantasía de su presencia
y una mañana fresca se apareció,
no se anunció, serena, no hizo promesas,
sencillamente llegó y se quedó.

Hoy descubro todo un mundo diferente,
ahora todo tiene una razón de ser
voy cambiando los prejuicios de la gente
voy sintiendo como acabo de nacer, para ver
que en amores no le fue más diferente que a mí
más, se dice de su incierta libertad,
la condenan por correr la misma suerte
que me absuelve porque; el hombre no es igual,
para amar.

Uno pasa la vida buscando un ser
y cuando llega al fin y cura mi herida
no lo dejo partir por causas perdidas
que ocultan amores que jamás pudieron ser.
No hagas caso, digan lo que digan
defiende el amor que te enseñó
qué hermosa es la vida.

No hagas caso de la gente si tu amor es personal
y si fracasas lo sientes, no serás carga social.
No hagas caso, digan lo que digan
defiende el amor que te enseñó
qué hermosa es la vida.

Por el día p’al trabajo, por la noche al comité
seguiremos todos juntos combatiendo con más fe,
con el tiempo que le sobre haga lo que quiera usted.
No hagas caso, digan lo que digan
defiende el amor que te enseñó
qué hermosa es la vida.

Lucha por ella, por ese amor
ninguna decisión que no sea un riesgo
puede borrar huellas de dolor.
No hagas caso, digan lo que digan
defiende el amor que te enseñó
qué hermosa es la vida.

(1986)

10 – Una canción para la Magdalena (Joaquín Sabina – Pablo Milanés)

Si, a media noche, por la carretera
que te conté,
detrás de una gasolinera
donde llené,
te hacen un guiño unas bombillas
azules, rojas y amarillas,
pórtate bien y frena.
Y, si la Magdalena
pide un trago,
tú la invitas a cien
que yo los pago.

Acércate a su puerta y llama
si te mueres de sed,
si ya no juegas a las damas
ni con tu mujer.
Sólo te pido que me escribas,
contándome si sigue viva
la virgen del pecado,
la novia de la flor de la saliva,
el sexo con amor de los casados.

Dueña de un corazón,
tan cinco estrellas,
que, hasta el hijo de un Dios,
una vez que la vio,
se fue con ella.
Y nunca le cobró
la Magdalena.

Si estás más solo que la luna,
déjate convencer,
brindando a mi salud, con una
que yo me sé.
Y, cuando suban las bebidas,
el doble de lo que te pida
dale por sus favores,
que, en casa de María de Magdala,
las malas compañías son las mejores.

Si llevas grasa en la guantera
o un alma que perder,
aparca, junto a sus caderas
de leche y miel.
Entre dos curvas redentoras
la más prohibida de las frutas
te espera hasta la aurora,
la más señora de todas las putas,
la más puta de todas las señoras.

Con ese corazón,
tan cinco estrellas,
que, hasta el hijo de un Dios,
una vez que la vio,
se fue con ella,
Y nunca le cobró
la Magdalena.

11 – La felicidad (Pablo Milanés) *Con Pancho Céspedes

Te he visto pasando del brazo de un hombre,
que con su mirada te envuelve en amor,
te he visto sonriendo mostrando tus ojos,
sin sombras, sin dudas, sin guardar rencor,
al tiempo en que al sólo pronunciar mi nombre
con cierta ternura te ahogaba en dolor.

Me vi caminando guardando distancias,
que sólo mostraba la complicidad
de besos furtivos, de manos con ansias,
de darte un abrazo y gritar mi verdad,
de grandes olvidos, de encuentros,
de instantes, de amores
y un poco tu infelicidad.

Qué dulces mentiras, qué grandes verdades,
qué nos inventamos para perdurar,
qué filosofía, qué honor, qué ironía,
que nadie se hiera, que todo se cuide,
si sólo mi cuerpo se va a desgarrar.

Te he visto pasando del brazo de un hombre,
que de cierto modo podría ser yo,
te he visto sonriendo mostrando tus ojos,
mientras te despeina y te envuelve en amor,
al tiempo en que sólo pronunciar tu nombre
con cierta ternura me ahoga en dolor.

(1987)

12 – Para vivir (Pablo Milanés) *Con Armando Manzanero

Muchas veces te dije que antes de hacerlo
había que pensarlo muy bien,
Que a esta unión de nosotros
le hacia falta carne y deseo también,

Que no bastaba que me entendieras
y que murieras por mí,
Que no bastaba que en mi fracaso
yo me refugiara en ti,

Y ahora ya ves lo que pasó
al fin nació, al pasar de los años,
el tremendo cansancio que provoco ya en ti,
Y aunque es penoso lo tienes que decir.

Por mi parte esperaba
que un día el tiempo se hiciera cargo del fin,
si así no hubiera sido
yo habría seguido jugando a hacerte feliz,

Y aunque el llanto es amargo piensa en los años
que tienes para vivir,
que mi dolor no es menos y lo peor
es que ya no puedo sentir,

Y ahora tratar de conquistar
con vano afán ese tiempo perdido
que nos deja vencidos sin poder conocer
eso que llaman amor para vivir.
Para vivir…

(1967)

13 – Ya se va aquella edad (Pablo Milanés) *Con Eugenia León

Ya se va aquella edad.
Qué lindo fue, que despertar,
fue sentir la inmensa sensación
de vivir en algo más
que en sueños ir.

Fue crecer, saber, dudar,
hacer, buscar, pedir, brindar,
recorrer el último camino
que te lleva hacia tu propia identidad.

Ya se va aquella edad,
que al elegir te encontrarás
si soñar, frente a tu propia imagen
ya en un viaje del que jamás regresarás.

Y hoy se resiente el corazón
siento algo más que una ilusión.

Ya se va aquella edad
es algo nuevo que va entrando
se va imponiendo, lacerando
algún rincón de mi emoción.

Y aquí esta pues esa edad,
que al elegir te encontrarás
si soñar, frente a tu propia imagen
ya en un viaje del que jamás regresarás.
Jamás.

(1984-1985)

14 – Comienzo y final de una verde mañana (Pablo Milanés) *Con Caetano Veloso

Déjame despertarte con un beso
en la verde mañana que te espera
déjame celebrar la primavera
en el hermoso largo de tu cuerpo.

Déjame recorrer ese universo
que conozco sin limites y fronteras
déjame descansar sobre tu pecho
que calienta mi piel como una hoguera.

Déjame repasar tus accidentes
detenerme a palpar cada medida
humedecer tus ojos y tus fuentes
y penetrar al fondo de tu vida.

Déjame demostrar que diez noviembres
purifican el alma y el deseo
que al abrazarte aún mi cuerpo tiemble
y relajado en paz me duerma luego.

Déjame al despertar tener la dicha
de hablar y compartir nuestros anhelos
y en la mañana verde que termina
volver a repetir que te quiero.

15 – Llegaste a mi cuerpo abierto (Pablo Milanés) *Con Lucecita Benítez

Llegaste a mi cuerpo abierto
y yo todo me entregué,
por más que reí, lloré
porque romper es comienzo,
comenzar es desacierto,
pisar en parajes blandos
y aunque me hunda hasta el fango
caminaré largo trecho.

Tal vez sean ilusiones
pues si algo llega a pasar
yo no me voy a callar,
ni tú me harás concesiones,
amor que encierra perdones
mal tiene que terminar.

Cuando la esperanza ajena
se clava en tu porvenir,
me empeño en verte reír
para conocerte plena,
me empeño y encuentro buena
tu alma y llego a pensar
que amor y belleza van
contra las malas ideas.

Si algún día terminara
este sueño que he vivido,
te estoy muy agradecido,
nunca pensé que así amara:
vale más, poco con ganas
que mucho, sin ser querido.

16 – El amor de mi vida (Pablo Milanés) *Con Marco Antonio Muñiz

Te negaré tres veces
antes de que llegue el alba.
Me fundiré en la noche
donde me aguarda la nada.
Me perderé en la angustia
de buscarme y no encontrarme.
Te encontraré en la luz
que se me esconde tras el alma.

Desandaré caminos
sin salidas como muros.
Recorreré los cuerpos
desolados sin futuro.
Destruiré los mitos
que he formado
uno a uno
y pensaré en tu amor
este amor nuestro
vivo y puro.

Te veo sonreír
sin lamentarte de una herida.
Cuando me vi partir pensé
que no tendrías vida.
Qué gloria te tocó,
qué ángel te amó
que has renacido.
Qué milagro se dio
cuando el amor
volvía a tu nido.

Qué puedo hacer,
quiero saber
que me atormenta en mi interior.
Si es el dolor
que empieza a ser
miedo a perder
lo que se amó.

Será que eres
el amor de mi vida…

17 – Sandra (Pablo Milanés) *Con Ivan Lins

Sandra te quiero cantar.
Sandra pero no es igual,
Sandra que cuando cantaba
y sólo pensaba en la eternidad.

Sandra prefiero pensar
que nuestro amor es mortal
Sandra que existe el cansancio
y que nuestro espacio lo pueden
violar.

Sandra que solo y que tarde
me toca hacer confesiones
pero el corazón me arde
y aunque no lo quiera me salen
canciones.

Sandra hoy te voy a querer,
no sé si acompañarás
mi figura en la ventana…
esperando el mañana
volviendo a nacer.

18 – Juegos de muerte (Pablo Milanés) *Con Alberto Cortez

Yo sé que vas a continuar jugando a que me matas
sé que también continuaré jugando a resistir
y en estos juegos perderá el amor que un día fue
como fantasmas nos verán buscándonos para vivir.

Y en cada intento de jurarnos mala fe
sucumbiré a la tentación de amarnos otra vez.
Mas sé que vas a continuar buscando a los amantes
que mis amantes nombrarán
después de sonreír y este dolor renacerá
el amor que un día fue:
como fantasmas nos verán buscándonos para morir.

19 – Los años mozos (Pablo Milanés) *Con Charly García

Los años mozos pasaron,
y ahora a saber que hay que ser
y hay que estar.
Duro el camino que queda,
y ahora a saber caminar.
Y hay que andar.

Fuera los falsos valores,
a mí sólo llega
quien sabe de hombre calzar,
y hasta los tristes amores
que tantos dolores
me hicieron un tiempo pasar.

Y ahora tengo mis poros abiertos
para lo que hay que hacer
y está hecho,
o esperar mi muerte
abriéndome el puente
y diciéndome, “puedes pasar”.

(1968)

20 – Si ella me faltara alguna vez (Pablo Milanés) *Con Maná

Si ella me faltara alguna vez
nadie me podría acompañar
nadie ocuparía ese lugar
que descubro en cada amanecer
si me faltara alguna vez.

Si ella me dejara de querer
cuando la contemplo al despertar
siento la pureza que me da,
nunca la podré corresponder
si me dejara de querer.

Si ella se olvidara de cantar
ese hermoso mundo que me da
cómo volvería a predicar
si fue su palabra mi verdad
si se olvidara de cantar.

Si ella no inundara esta ciudad
todo cambiaría de color
gozaría de otra claridad
cuando miro y pienso con dolor
si no inundara esta ciudad.

Si ella me faltara alguna vez
si ella me dejara de querer
si ella se olvidara de cantar
si ella no inundara esta ciudad
yo escribiría esta canción.