Despertar

Despertar

1997

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TEMAS DEL DISCO

1 – Despertar (Pablo Milanés)

Te prometo que al despertar
tu mirada me hará feliz
y agradeceré las cosas
que tu inventes para mí.

Mi sonrisa te asombrará
porque sé que te gusto así
la dulzura que siempre guardo
será toda para ti.

Si se puede con humildad
tu belleza yo cantaré
lo que todos los ojos dicen
yo lo grito de una vez.

Sin recelos me adentraré
en lo hermoso de tu pensar
trataré de ver las alturas
donde sueles caminar.

Te prometo que al despertar
tu mirada me hará feliz
cuando piense en aquellas cosas
que has dejado tu por mí.

2 – Objetos (Pablo Milanés)

Es triste como los objetos se roban
un tramo de lo cotidiano en nuestro hábitat
se empinan como los humanos
creando una atmósfera en cada
lugar donde están.

Confiesa que estando conmigo
nos hemos sentido como esos
objetos de luz y color.
La máscara pálida y fría de nuestra
porfía fingiendo un amor de salón.

Qué comedia será compartida hoy entre los espacios.
Qué bufón será quien marque el fracaso
de todos los lazos
que un día fundaron esta casa.

Acude el clamor de lo humano
y dame la mano en esta agonía
de hallar el amor.
Consigue ese grito anhelado
cuando en otros brazos encuentres
placer y dolor.

En tanto en mi triste alegría lograré algún día
que lo que me llegue no me haga sufrir
tan sólo cargar los jirones de las emociones
que nunca me hicieron feliz ayer.

3 – Háblame de colores (Pablo Milanés)

Negro como el comienzo de nuestro hermoso amor,
blanco como el destino que te di,
negro como los signos que favorecen
ser blanco de los besos que merecí.

Blanco como el azote de nuestro siglo, Amén
negro como el disparo que me mató
blanco como la noche que acabará
negro cual mi bandera para la paz.

Blanco y negro resumen nuestro dolor
negro y blanco nos unen para empezar
a limpiar la blancura que en su lugar
dejará todo lo negro para el amor.

Háblame de colores alrededor de ti
del color de las flores que un día te di
cuida que mis amores no se destiñan
caleidoscopio eterno para vivir feliz

4 – Jacarandá (Pablo Milanés)

Cada hoja que cae
cada flor al volar
me duelen
son pequeños pedazos
que se van desprendiendo
de mí
son comienzo y ocaso
vida y muerte en ciclos de abril.

Veo en tus ramas brotar
el afán de crear
mi sueño
y en tu tronco vital
la certeza de no abandonar
tu función principal en el patio
que me hacer vivir.

Ay mi jacarandá
cuando llegue el final
qué palmera te va a contemplar
qué buganvilla te va a bendecir
desde los ojos que lloran por ti.

Cuando vea que te vas
mi dolor crecerá
como un réquiem para compartir
vida y amores que me hicieron feliz
ramas y flores que te hicieron sentir.

5 – Quiero un lugar (Pablo Milanés)

Quiero volver
al centro de tu piel,
quiero beber
tu fuente de saber,
quiero olvidar
que afuera sigue igual,
que todo se quedó del modo en el que
todo empezó.

Quiero intentar
vivir dentro de ti
y penetrar
llenándote de mí,
quiero juntar
mi cuerpo y tu matriz
tu mente y mi raíz y juntos esperar allí.

Quiero un lugar
como el surco de tus senos
donde yazco y desenfreno
intentando continuar.

Quiero dejar
mis mejores pensamientos
para hablar lo que yo siento
cuando te amo y me hago amar.

Quiero volver
al centro de tu piel
quiero beber
tu fuente del saber
quiero olvidar
que afuera sigue igual
y nada va a cambiar
en tanto yo te voy a dar mi fe.

6 – Reina de colores (Pablo Milanés)

Cuando pintabas reinas de colores
autorretratos llenos de alegría
ibas lanzando al aire tus amores
con garbo, con pasión y altanería.

Siempre miraste al mundo peligroso
a través de tu hermosa fantasía
ni una mancha veló tu bello rostro
ni una maldad borró esa imagen mía.

No vayas a cambiar
tu niña por mujer
enséñame a querer
te quiero acompañar

Yo no puedo negar que haya sufrido
en el triste papel de ser tu héroe
pero llevar a cuestas tu porfía
no debe provocar que te destierren.

Sigue adelante entonces en tu empeño
de vivir tu destino, inmaculada
para mostrar desnuda con tu sueño
que se apuesta el amor, o no se es nada.

No vayas a cambiar
tu niña por mujer
enséñame a querer
te quiero acompañar…
Suylen.

7 – Hay (Pablo Milanés)

Hay un río que espera mi reposo,
hay un cielo que espera mi cantar,
hay un libro que espera por mi goce,
son tantas cosas que no sé como empezar.

Hay un pueblo que espera silencioso,
hay un cuerpo que quiero desnudar,
hay un amigo lejano y mentiroso,
son mis amores que me obligan a pensar.

Hay una risa al final de cada llanto,
una luz para toda enfermedad,
un corazón que rechaza los quebrantos,
son los conjuros que me da mi mocedad.

Un espacio al final del cementerio
de una vez borrara tu vanidad
que otra vida vendrá si es un misterio
son esas dudas que me suelen desvelar.

Hay un río que espera mi reposo,
hay un cielo que espera mi cantar,
hay un libro que espera por mi goce,
son tantas cosas que prefiero terminar.

8 – Un universo (Pablo Milanés)

n universo
y en el centro tú
cual un eje inmenso
que me da la luz
con un nuevo aliento.

Un universo
como tu virtud
que reduce inciertos
colmando de azul
todos mis cimientos.

Un universo
sin tanta soledad
que vuelve a nacer
que no tenga edad
que pueda crecer
como el viento en libertad.

Un universo
como tienes tú
hacer lo que pienso
llenando de azul
cuanto digo y siento

9 – Amílcar (Pablo Milanés)

Amílcar pintor y amigo,
voz que no pude escuchar,
tu rostro se me ha perdido, caramba,
sin poderlo recordar.

Dicen que tu trazo firme
tus pasos firmes también
te ganaron mil hermanos, caramba,
cuando te hacías querer.

Diecisiete primaveras
sin poderte contener
se volcaron en la muerte, caramba,
que no te sabrá tener.

Amílcar yo no te lloro
te llora quien sé querer
llora conmigo y no olvida, caramba,
por eso lloro también.

10 – A mi lado (Pablo Milanés)

Acuéstate a mi lado en esta noche
en que la soledad ya nos hermana.
Acuéstate a mi lado en esta noche
para poder amanecer mañana.

No me entregues amor
si no lo sientes.
No me entregues
un cuerpo enajenado.
Entrega el corazón
por una noche,
tu calor, tu silencio, tu mirada.

No demores que el frío va calando
la pena que nos llega con el viento.
Huyamos de la calle que nos mata
como dos marginados de estos tiempos.

Yo no te ofreceré nuevos placeres
ni siquiera monedas que convencen.
Te ofrezco acompañar la madrugada
que yo creo que sientes y que siento.

Cuando al fin amanezca
y otros días, vengan a dar
la luz de un nuevo aliento
esta noche será cual sentimiento
que no he vuelto a sentir
en esta vida.