Años

Años

1980

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Pues claro que me cuesta un trabajo indecible hablar con imparcialidad de las canciones que ahora van a escucharse: hay en ellas demasiados recuerdos, demasiadas noches de guitarras y amigos como para que pueda uno, oyéndolas, ser desagradecidamente imparcial. Solo que, para mi fortuna, para que en estas líneas puedan fundirse el sentimiento y la razón, estamos aquí ante una suma de excelencias: excelentes muestras de nuestra música popular, excelentes interpretaciones de dos músicos excelentes.

No voy a cometer la gratuidad de presentar a Pablo Milanés: hace ya buen tiempo que es, como autor e intérprete, en Cuba y fuera de ella, uno de los nombres que no se discuten: a sus treintaiséis años se ha convertido en una de las figuras imprescindibles de nuestra música popular contemporánea. Aquellos que han oído sus tremendas interpretaciones de la nueva canción o de los cubanísimos sones que el propio Pablo compone por estos días, le escucharán ahora entrando por sus fueros en un nuevo terreno: el de la canción, el bolero y el son tradicionales.

Por otra parte: ¿Sabe usted quién es Luis Peña? Porque, a pesar de sus sesentaiséis años y sus casi cincuenta como guitarrista y tresero, de su labor como acompañante, de su sostenida participación en la ya histórica Peña de Sirique, de su trabajo como director e integrante de varias agrupaciones musicales, el nombre de Luis Peña (o, mejor, su sobrenombre de “El Albino”) solo era familiar para una minoría de “conocedores”. Este es, en efecto, su primer trabajo discográfico.

Quien escuche estas grabaciones, advertirá que la maestría vocal de Pablo Milanés está asistida por el trabajo de un auténtico experto de las cuerdas: disfrútese el sabio contrapunto de la guitarra a las voces en Tu alma y la mía; apréciese el vibrante tres sonero de En Guantánamo, óigase el lírico, inédito uso de la guitarra de doce cuerdas en Y ya ves.

Pero este disco es más que el trabajo logrado de dos grandes músicos: es también la muestra palpable (quiero decir, audible) de la vigencia de una tradición: si se llama AÑOS, no es solo porque figure en él la hermosa canción de Pablo que lleva ese título sino, sobre todo, porque en él se afirma una continuidad de fecundos, largos años de nuestra música cubana, años vivos en Luis y Pablo, en el trovador viejo y en el joven, en las canciones de ayer y de hoy que aquí se hermanan para hacerse de siempre.

¿Y qué más? Mucho más en verdad. Solo lo que resta por decir no cabe en unas pocas líneas. Afortunadamente, todo eso que no pueden decir las palabras se hará presente, cierto, cada vez que usted ejecute el rito elemental que voy a proponerle: sencillamente colocar el disco, y escuchar.

Guillermo Rodríguez Rivera

TEMAS DEL DISCO

1 – Reclamo místico (Miguel Matamoros)

Dime que ya eres libre
como es el viento.
Dime que no me quieres,
que ya me olvidas.
Dime que ya no tienes
ni un pensamiento,
ni una sola esperanza
que me dé vida.

Mira que ya me muero
pues sufro mucho,
mira que ya me abruman
penas muy hondas.
Mira que si muriendo
tu voz escucho
pueda después de muerto
que te responda.

2 – Años (Pablo Milanés)

El tiempo pasa,
nos vamos poniendo viejos
y el amor no lo reflejo, como ayer.
En cada conversación,
cada beso, cada abrazo,
se impone siempre un pedazo de razón.

Pasan los años,
y cómo cambia lo que yo siento;
lo que ayer era amor
se va volviendo otro sentimiento.
Porque años atrás
tomar tu mano, robarte un beso,
sin forzar un momento
formaban parte de una verdad.

El tiempo pasa,
nos vamos poniendo viejos
y el amor no lo reflejo, como ayer.
En cada conversación,
cada beso, cada abrazo,
se impone siempre un pedazo de temor.

Vamos viviendo,
viendo las horas, que van muriendo,
las viejas discusiones se van perdiendo
entre las razones.
A todo dices que sí,
a nada digo que no,
para poder construir la tremenda armonía,
que pone viejos, los corazones.

El tiempo pasa,
nos vamos poniendo viejos
y el amor no lo reflejo, como ayer.
En cada conversación,
cada beso, cada abrazo,
se impone siempre un pedazo de razón.

(1975)

3 – Mariposita de primavera (Miguel Matamoros)

Mariposita de primavera,
alma con alas que errante vas
por los jardines de mi quimera
como un suspiro de amor fugaz.

Cuando te alejes a otras regiones
llévale un ruego de adoración
a la que un día me dio ilusiones
que se trocaron en decepciones
que hoy llevo dentro del corazón.

Yo quiero verla para besarla
como esos besos que, tú a la flor,
das cuando quieres la miel robarle
para embriagarte cual yo de amor.

Mariposita de primavera,
alma con alas si es que la ves
dile que torne mi compañera
a los jardines de mi quimera
donde no vuelvas jamás tal vez.

4 – Ensalada (Popular cubana)

Para la Nochebuena te compraré
un traje charnet.
Para las Pascuas
otro de jorget.
Charnet, charnet, jorget, jorget, crepe, crepe
no camina.
Charnet, charnet, jorget, jorget, crepe, crepe
Juanita Petitón
no camina.

Juanita Petitón no camina.
Si te pones así no caminas.
Juanita Petitón no camina.
Como quieras que te pongas no caminas.
Juanita Petitón no camina.

Con todos y para todos
tiburón, tiburón.
Al que no le guste así
que se lo meta
hay con aletas y sin aletas.

Mi Pedronica me pidió
un cangrejito pa’ enchilar
y ese se lo voy a dar
cuando me vaya a bañar.
Al que no le guste así
que se lo meta
hay con aletas y sin aletas.

Tumba la caña tu, ven vamos a tumbarla,
túmbala que túmbala cómo no
vamos a tumbarla, ella sola no se cae.
Vamos a tumbarla. Vamos a tumbar la caña.

Qué lindos se ven los campos
de mi Cuba idolatrada
por eso yo río y canto
en esta nueva alborada.
Tumba la caña tu, ven
vamos a tumbarla.
Que la tumbe Lola.
Tumba la caña tu, ven
vamos a tumbarla.
Que la tumbe el viento.
Tumba la caña tu, ven
vamos a tumbarla.
Que la tumbe Juana
con su movimiento.
Tumba la caña tu, ven
vamos a tumbarla.

Qué bueno, bueno está el bongocero.
Qué bueno, bueno está el bongocero.
Qué bueno, bueno está el bongocero.

Tres, tres lindas cubanas
tres, tres lindas cubanas
tres, tres lindas cubanas
si paso por Paso Franco, alma mía
nunca me digas que no,
si mañana yo me muero quién me llora?

Soy hijo del Siboney, indiana oye me cantar.
Soy hijo del Siboney, indiana oye me cantar.
Soy hijo del Siboney, indiana oye me cantar.
Oye mi cantar, oye mi cantar.

5 – Tu alma y la mía (Manuel Corona)

Tu alma y la mía son tan grandes
como gran tesoro
porque tú prenda querida
eres más bella y más hermosa,
que la naciente y encendida rosa
que el sol entreabre
con sus rayos de oro.

Mas dime si tú me quieres tanto
como yo te quiero a ti
con esa ternura inmensa y una ferviente pasión
que mi corazón te adora
con gigante frenesí
el día que tú me olvides
sé que mi amor morirá,
también morirá al instante
toda mi fe y mi ilusión.
Y sólo mi lira me consolará.

6 – Si el poeta eres tú (Pablo Milanés)

Sí el poeta eres tú
–como dijo el poeta–,*
y el que ha tumbado estrellas
en mil noches
de lluvias coloridas eres tú,
¿qué tengo yo que hablarte, Comandante?

Si el que asomó al futuro su perfil
y lo estrenó con voces de fusil
fuiste tú, guerrero para siempre, tiempo eterno,
¿qué puedo yo cantarte, Comandante?

En vano busco en mi guitarra tu dolor
y en mi jardín ya todo es bello, no hay temor,
¿qué puedo yo dejarte, Comandante,
que no sea cambiar mi guitarra por tu suerte,
o negarle una canción al sol,
o morir sin amor?

¿Qué tengo yo que hablarte, Comandante,
si el poeta eres tú?
–como dijo el poeta–,
y el que ha tumbado estrellas
en mil noches de lluvias coloridas eres tú,
¿qué tengo yo que hablarte, Comandante?

* Alusión al poeta y escritor cubano Miguel Barnet que en su poema “Che” (1967) dice “No es que yo quiera darte / pluma por pistola / pero el poeta eres tú.”.

7 – En Guantánamo (Luis Peña)

Guantanamera por qué me desprecias
si tú bien sabes que soy el hombre
que te quiere con pasión.
Guantanamera tú vienes arrollando
tú vienes arrollando,
tú vienes acabando con mi amor.

Guantanamera tú vienes arrollando
en el Guaso yo me tiro
si no te vas conmigo.
Guantanamera tú vienes arrollando.
Guantanamera por qué me condenas
en este sufrimiento mi amor.

Guantanamera tú vienes arrollando
de Santiago a Songo
tú vienes arrollando y matando.
Guantanamera tú vienes arrollando
De Songo a la Malla
tú vienes arrollando canalla.
Guantanamera tú vienes arrollando.
De la Malla a Guantánamo ella me dejó
Guantanamera tú vienes arrollando.
Yerba guinea, socorro!
Guantanamera tú vienes arrollando.
vas acabando con mi amor.
arrollando, arrollando, guinea!
arrollando guantanamera socorro!
lo le lo lo…

8 – Ya ves (Pablo Milanés)

Ya ves
que yo sigo pensando en ti
como ave
que retornará.
Ya ves
que yo sigo pensando en ti.

Ya ves
que yo sigo pensando en ti
aunque sepa
que después te irás,
mas ya ves
que yo sigo pensando en ti.

Una gota de lluvia
en mi alma cayó.
Una hoja de otoño
en mi pecho durmió,
mas un rayo de sol,
se negó a acompañarme
por mi estrecho sendero sin luz
y que yo siga
pensando en ti.

Ya ves
que yo sigo pensando en ti
como ave
que retornará.
Ya ves
que yo sigo pensando en ti.

(1965)

9 – Sublime ilusión (Salvador Adams)

He visto una boca
que solo ha dejado
perturbada mi mente
desde que la vi.
¡Que boca más linda
de labios de grana!
¡Qué dientes más finos
de puro marfil!
Besarla quisiera
y luego morir.

Que más yo quisiera,
tan solo una vez
juntar a los tuyos,
mis labios sedientos
de amor o capricho,
delirio, locura.

¡Pero que boca más linda
esa que yo vi!
Besarla quisiera
y luego morir.
Luego morir.