Años 3

Años 3

1990

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TEMAS DEL DISCO

1 – Ojos malignos (Juan F. Pichardo)

Las miradas de tus ojos son tan sutiles
que penetran en el alma de quien los mire,
mas como soles irresistibles son sus destellos
que no puede uno mirarse en ellos,
que no puede uno mirarse en ellos.

Mas como sabes que tus miradas tienen hechizo,
miras con imprudencia y maleficio;
no me mires a los ojos porque no quiero
que tu mirar penetrante me deje ciego,
que tu mirar penetrante me deje ciego.

2 – Tormento fiero (Sindo Garay)

La vida es un tormento fiero
y con la muerte cesará el dolor.
Vivir sin ti yo no quiero;
necesito del consuelo de tu amor.
Necesito el consuelo de tu amor.

Sé que vas a partir, lo he presentido.
En tu mente mi recuerdo llevará alas,
pues tú sabes, mujer, que te he querido
como nadie en el mundo te querrá,
como nadie en el mundo te querrá.

3 – Huellas del pasado (Francisco Repilado)

Jardín hermoso, recuerdo del pasado,
cuna brillante de mi primer amor.
Jardín hermoso, recuerdo del pasado,
cuna brillante de mi primer amor.

Fuiste testigo
de las viles palabras
de la mujer farsante
que mancilló mi honor.
Por eso te recuerdo
y hoy vengo a visitarte:
para enterrar el fruto
de aquel tu desfavor.
Jamás podré olvidar que tu jardín hermoso
sólo ha sido el causante de todo mi dolor.

No me fío más, no me fío más,
no me fío más de las mujeres, no me fío más.

Eso es puro cuento, eso es puro son.
Oye a las mujeres, ¡caramba! Las llevo en mi corazón.

No me fío más, no me fío más,
no me fío más de las mujeres, no me fío más.

Eso es lo que siento, ésa es mi pasión,
pero si me miran, ¡caramba! Derriten mi corazón.

No me fío más, no me fío más,
No me fío más de las mujeres, no me fío más.

Eso es puro cuento, eso es puro son.
Oye a las mujeres, ¡caramba! Las llevo en mi corazón.

No me fío más, no me fío más,
no me fío más de las mujeres, no me fío más.

4 – Pensamiento (Rafael Gómez)

Pensamiento,
dile a Fragancia que yo la quiero,
que no la puedo olvidar,
que ella vive en mi alma.

Anda y dile así:
dile que pienso en ella,
aunque no piense en mí.

Anda, pensamiento mío,
dile que yo la venero,
dile que por ella muero.

5 – Y tú qué has hecho (Eusebio Delfín)

En el tronco de un árbol una niña
grabó su nombre henchida de placer
y el árbol, conmovido allá en su seno,
a la niña una flor dejó caer.

Yo soy el árbol conmovido y triste,
tú eres la niña que mi tronco hirió.
Yo guardo siempre tu querido nombre
y tú, ¿qué has hecho de mi pobre flor?

6 – Ausencia (Fernando Celada – Jaime Prats)

Ausencia quiere decir olvido,
decir tinieblas, decir jamás,
las aves pueden volver al nido
pero las almas que se han querido
cuando se alejan no vuelven más.

No te lo dice la luz que expira,
sombra es la ausencia, desolación,
si tantos sueños fueron mentira
por qué te quejas cuando suspira
tan hondamente mi corazón.

7 – Mares y arenas o [Entre mares y arenas] (Rosendo Ruíz)

Sobre las ondas del mar bravío
puse tu nombre con que soñaba
y a medida que lo escribía
venían las olas y lo borraban
venían las olas y lo borraban.

En duro mármol lo puse luego
por si la piedra lo conservaba
como en las ondas, como en la arena,
todo se borra, todo se acaba,
todo se borra, todo se acaba.

Sobre la arena lo escribí luego
y al contemplarlo mi niña amada
sopló la brisa, llevóse el riego
y de su nombre no queda nada
y de su nombre no queda nada.

Rasgóme el pecho y en él lo escribo
aun tembloroso porque dudaba
aquí lo guardo, por que en el vivo
nunca se borra, nunca se acaba,
nunca se borra, nunca se acaba.

8 – Chan Chan (Francisco Repilado)

De Alto Cedro voy para Marcané
Luego a Cueto voy para Mayarí.

El cariño que te tengo
Yo no lo puedo negar
Se me sale la babita
Yo no lo puedo evitar.

Cuando Juanica y Chan Chan
En el mar carnían arena
Como sacudía el ‘jibe’
A Chan Chan le daba pena.

Limpia el camino de paja
Que yo me quiero sentar
En aquel tronco que veo
Y así no puedo llegar.

De Alto Cedro voy para Marcané
Luego a Cueto voy para Mayarí.

9 – La tarde (Sindo Garay)

La luz que en tus ojos arde
si los abres amanece
cuando los cierras parece
que va muriendo la tarde.

Las penas que me maltratan
son tantas que se atropellan
y como de matarme tratan
se agolpan unas a otras y por eso
no me matan.

10 – Macusa (Francisco Repilado)

Tú me quisiste, Macusa,
y yo también te adoré.
Con tanta ilusión te quise
que nunca de ti dudé.
Por un poquito de tiempo
que de ti me separé
me traicionaste, Macusa.
¡Qué triste yo me quedé!

Me devolviste el retrato
que en prueba de amor te di
y me pediste tus cartas;
en ellas decías así:
“Te quiero, mi cuchumbito.
Tú nunca me hagas sufrir”.

Yo nunca usé la corbata,
ni tampoco usé el pañuelo
creyendo que así guardado
conservaría el recuerdo.

Las trazas se dieron cuenta
que todo iba a ser traición.
Se metieron en el cofre
donde guardé mi pasión,
destruyendo los recuerdos
del engaño de un amor.

¡Como yo te quise a ti, Macusa,
nadie te querrá!
¡Nadie, pero nadie, nadie te querrá!

Tú me quisiste, Macusa,
y yo también te adoré.
Con tanta ilusión te quise
que nunca de ti dudé.

¡Como yo te quise a ti, Macusa,
nadie te querrá!
¡Nadie, pero nadie, nadie te querrá!

Por un poquito de tiempo
que de ti me separé
me traicionaste, Macusa
¡Qué triste yo me quedé!

¡Como yo te quise a ti, Macusa,
nadie te querrá!
¡Nadie, pero nadie, nadie te querrá!